Cuando una empresa deja de obtener los resultados esperados, el problema rara vez tiene una única causa. Las ventas evolucionan de una determinada manera, la rentabilidad cambia, aparecen tensiones de tesorería o la organización deja de responder como antes. El empresario percibe que algo está ocurriendo, pero no siempre conoce el origen.
La Radiografía Empresarial® nace para responder a una pregunta sencilla:
¿Qué está ocurriendo realmente en la empresa y por qué?
La Radiografía Empresarial® ayuda a comprender las causas.
La Dirección Externa ayuda a convertir ese conocimiento en decisiones y esas decisiones en resultados.
Trabajamos junto al empresario y al equipo directivo, aportando una visión independiente basada en la experiencia de gestión.
No dirigimos la empresa.
Ayudamos a que las decisiones estratégicas se tomen con mayor criterio y se conviertan en acciones concretas.
Porque las empresas no cambian cuando se identifican los problemas.
Cambian cuando se toman las decisiones adecuadas y se ejecutan.
Una empresa necesita conocer su situación financiera para poder tomar buenas decisiones. No basta con saber cuánto vende, cuánto debe o cuánto dinero tiene en el banco. Hay que entender qué dicen realmente los números y qué consecuencias tienen sobre el futuro de la empresa.
La Dirección Financiera Externa de CIM aporta a la empresa la experiencia y el criterio necesarios para convertir la información financiera en una herramienta de gestión.
Analizamos la evolución económica y financiera, supervisamos la tesorería, la financiación y las necesidades de circulante, establecemos sistemas de información útiles para la dirección y ayudamos al empresario a anticipar las necesidades financieras de la empresa.
Trabajamos junto al empresario y al equipo directivo para que conozcan en todo momento dónde está la empresa, hacia dónde va y qué decisiones financieras puede necesitar.
Porque las finanzas no deben limitarse a explicar lo que ya ha ocurrido.
Deben ayudar a decidir lo que va a ocurrir.
Hay momentos en la evolución de una empresa en los que la experiencia de gestión resulta especialmente necesaria: un cambio organizativo, una etapa de crecimiento, una reestructuración, la salida temporal de un directivo o la preparación de una nueva etapa.
En esas situaciones, CIM aporta experiencia directiva y una visión independiente para ayudar al empresario y al equipo a afrontar el cambio.
Nos incorporamos a la empresa durante el tiempo que sea necesario, trabajando junto a las personas que forman parte de ella y adaptándonos a las necesidades de cada situación.
No pretendemos sustituir al empresario ni convertirnos en una estructura permanente. Aportamos capacidad de dirección cuando la empresa necesita reforzarla, acompañando las decisiones y ayudando a que el cambio se produzca de forma ordenada.
Porque hay momentos en los que una empresa no necesita más teoría.